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Una buena ergonomía ayuda

La carga de madera no siempre es fácil: un turno de trabajo en la cabina de una grúa para uso forestal puede resultar agotador, al igual que cualquier otro trabajo estático. El tiempo frío y lluvioso hace que las condiciones de trabajo empeoren. Es aquí donde la ergonomía puede ayudar.

La fábrica que Loglift Jonsered tiene en la localidad de Salo, en Finlandia, cuenta con experiencia tanto en grúas para uso forestal -desde 1965- como en el desarrollo de la ergonomía (desde el mismo año).

"Tenemos nuestro departamento propio de I+D, pero la ergonomía la desarrollamos todos, incluyendo a los clientes que nos comunican sus deseos y requerimientos," señala Kalevi Sjöholm, OEM, director de desarrollo de negocios de Loglift Jonsered.

Alrededor del 80% de las grúas para uso forestal LOGLIFT y JONSERED montadas en camiones están provistas de un asiento para el operador detrás de la columna de la grúa o lateralmente, pero al aire libre. Sin embargo cada día más y más grúas para uso forestal están siendo dotadas de una cabina.

"La cabina es un fenómeno escandinavo que sin embargo se está tornando cada vez más popular también en Estados Unidos y en Europa Central, es decir que en términos generales se usa en regiones donde se necesita protección de la lluvia y el frío," afirma Sjöholm y pasa revista a la ergonomía de las grúas forestales LOGLIFT y JONSERED.

Ajustes para confort del operario

Explica Kalevi Sjöholm: "Si comenzamos desde abajo, lo primero es la escalerilla diseñada para facilitar el ascenso del operario hasta su asiento de trabajo. Esta escalerilla tiene peldaños anchos, una subida corta y una superficie rugosa que no acumula hielo o nieve."

En las grúas provistas de cabinas las palancas de control pueden desplazarse a un lado para permitir un acceso más fácil al asiento. Al tener dos puertas -una al frente y otra al costado-, el operario puede elegir la más conveniente para cada situación.

Aproximadamente un 80% de los accidentes con grúas para uso forestal suceden cuando un operario resbala al subir o bajar del asiento de trabajo. Los peldaños de superficie rugosa y las robustas barras de retención reducen el riesgo de una caída. Éstos ayudan al operario a sostenerse y también mejoran la seguridad cuando se esté cargando madera: si un tronco cayera de la grapa en dirección al asiento, las piernas del operario estarán protegidas por las barras.

Otros accidentes comunes ocurren durante el servicio de mantenimiento de las grúas para uso forestal. Para que este servicio sea más seguro se han hecho rugosas también las superficies de las plataformas de servicio y su espacio ha sido ampliado.

"Asimismo se han colocado los distribuidores de tal manera que el acceso a ellos sea posible directamente desde el suelo o convenientemente desde la plataforma de servicio," explica Sjöholm.

Mecanismo de asiento patentado

El asiento de las grúas para uso forestal constituye un capítulo aparte en la ergonomía: las versiones con o sin cabina fueron diseñadas para apoyar la región lumbar. El asiento también tiene calefacción, factor importante al trabajar en condiciones de baja temperatura: se mantiene cálido y no se humedece demasiado.

Añade Sjöholm: "El asiento se ajusta fácilmente hacia adelante y hacia atrás, así como hacia arriba o hacia abajo. Loglift Jonsered ha patentado este mecanismo. Incluso la posición y ángulo de los pedales y palancas puede ajustarse. Al tener optimizados el movimiento de palanca y la fuerza de accionamiento de los distribuidores se pueden usar fácilmente de manera manual varias palancas al mismo tiempo. Las cabinas de las grúas están provistas de nuestros controles mecánicos patentados, mientras que los controles de electrónica digital son opcionales. Éstos requieren menos fuerza aun para controlar la grúa, prácticamente sin esfuerzo alguno, y las velocidades de maniobra pueden ajustarse según preferencias del operario," señala Sjöholm.

"En cada detalle hemos tenido en cuenta el hecho de que los operarios son todos de estatura y peso diferentes."

El asiento del operario se puede desplazar parcialmente hacia el costado de manera que no se encuentre directamente detrás de la columna. Con esto se logra expandir el campo visual del operario en la dirección deseada. Los brazos de las grúas LOGLIFT y JONSERED han sido diseñados para que sean lo más estrechos posible, y los tubos siguen muy cerca del flanco el avance del brazo. En contraste con el brazo, los tubos y mangueras se han conservado relativamente grandes a fin de reducir al mínimo las pérdidas de presión. Esto no sólo evita el derroche de energía, sino que también evita que se recalienten los tubos y, de esta manera, reduce el riesgo de que los operarios se quemen al tocarlos accidentalmente.

Los faros de xenón ofrecen mejor visibilidad

Los faros de xenón opcionales llevan la visibilidad a un nivel totalmente nuevo. "Con estos faros es como si se estuviera trabajando bajo luz diurna, aunque en realidad sea de noche," afirma Sjöholm y añade que también las lámparas halógenas estándar proporcionan buena iluminación. Las luces están colocadas arriba del asiento del operario y en el brazo para que iluminen el objeto que hay que recoger y su entorno. También el color amarillo de la grapa hace que ésta sea más visible en la oscuridad. El color de las grúas instaladas en autocargadores es generalmente negro, al igual que muchos otros equipos de Hiab, pero tiene un acabado mate para que la luz no se refleje y deslumbre.

Otro atributo que facilita la labor del operario es el hecho de que con equipos LOGLIFT y JONSERED el operario puede controlar los estabilizadores de la grúa desde su asiento. Un sistema hidráulico de buen funcionamiento añade facilidad a la operación: movimientos suaves y precisos hacen que la grúa sea más confortable en el manejo y que el trabajo exija menos esfuerzos, tanto de la grúa como del operario.

La cabina es como un zapato de mujer

Una grúa para uso forestal con asiento al aire libre puede dotarse de un protector contra las inclemencias del tiempo que se eleva desde detrás del operario y cubre su cabeza. Este protector ofrece resguardo contra lluvia y viento. Con grúas provistas de cabinas el tiempo no representa ningún problema.

"Las cabinas tienen un calefactor y un ventilador de aire fresco como equipamiento estándar. El aire acondicionado está disponible como opción para la operación bajo condiciones de mucho calor," dice Kalevi Sjöholm.

Él compara la cabina con un zapato de mujer: Tiene apariencia pequeña desde el exterior, pero por dentro tiene mucho espacio y es confortable.

"Las grúas con cabina tienen los distribuidores situados fuera de ésta para que no originen molestias con olores, ruido y calor. Además se ha hecho uso de materiales para insonorización en las paredes y en el techo de la cabina. Al elegir materiales para el espacio de los pies, el criterio primordial fue la capacidad de mantenerlo limpio," señala Sjöholm.

La lista continúa: "Las palancas y pulsadores se han colocado a una distancia tal que sea fácil alcanzarlos desde el asiento. Hay un cilindro hidráulico que eleva y baja diagonalmente toda la cabina. En la posición diagonal trasera los movimientos de vaivén apenas son perceptibles, facilitando asi el confort del operario.

Así como en el caso de los zapatos, al diseño se le ha prestado atención. El parabrisas de la cabina, por ejemplo, es curvado, y no se ha hecho así solamente por su aspecto.

"El vidrio curvado de policarbonato no da reflejos, acrecienta el espacio y la visibilidad, y es también resistente a los golpes," concluye Sjöholm.

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