El cambio climático y el consumo de combustible son temas cotidianos. Éstos van de la mano, puesto que un menor consumo de combustible no sólo disminuye los costes, sino que también disminuye las emisiones de dióxido de carbono y, de esta manera, contribuye al bienestar de nuestro medio ambiente. Así, un sistema de control de grúa que reduce la carga sobre el medio ambiente mientras incrementa la capacidad de elevación y la eficiencia en función de costes significa buenas noticias.
La última generación de sistemas de control de grúas Hiab marca nuevos parámetros no sólo incrementando la capacidad de elevación y la eficiencia, sino que también reduciendo el consumo de combustible para disminuir el impacto sobre el medio ambiente.
Al diseñar una grúa, su carga máxima admisible se calcula con fundamento en el peso y la geometría de la misma, así como en las expectativas de vida útil de las estructuras de acero. El diseño se encarga de lograr un peso ligero mediante el uso de aceros de gran resistencia y de sistemas de control que utilizan toda la capacidad de la estructura. Hiab ha estado a la vanguardia del diseño y hace ya décadas que utiliza aceros de gran resistencia. Los adelantos continuos en sistemas de control han servido de base para el éxito de Hiab en el desarrollo de grúas productivas y eficientes.
"Huelga decir que el cliente se beneficia más de una grúa lo más ligera posible pero que también tiene la mayor capacidad de elevación posible. Cuando la grúa es ligera el chasis del camión puede llevar más carga útil. Asimismo se logran ahorros de combustible en el transporte de la grúa misma", señala Lars Andersson, director de I+D en mecánica estructural de Grúas Hiab.
Los sistemas de control de grúas Hiab modelos Pro y HiPro han sido diseñados para las necesidades del cliente en materia de grúas ligeras, capaces de ofrecer la más alta capacidad de elevación posible. La carga útil puede aumentarse hasta un 20% y el consumo de combustible puede reducirse potencialmente hasta un 40%.
Añade Lars Andersson: "Lo extraordinario es que ventajas tales como mayor capacidad y menores costes en combustible no sólo incrementan la rentabilidad del cliente, sino que contribuyen de verdad a frenar el cambio climático".
Para desplazarse y elevar cargas una grúa necesita energía. La mayor parte de las grúas actuales tienen una bomba de caudal fijo de aceite. En muchos casos gran parte del aceite vuelve a circular directamente hacia el depósito.
Si un cliente elige una bomba fija para su grúa 166 HiPro, el caudal de aceite en el sistema hidráulico será de 70 a 90 litros/minuto. Este caudal de aceite requiere que el motor diesel del camión use tres litros de combustible cada hora. Sin embargo, a menudo no se utiliza la capacidad máxima de la grúa. A veces sólo gira 90 grados desde la plataforma de carga hasta la caja del camión y vuelve a la plataforma de carga con sólo 60% de su velocidad.
Dice Lars Andersson: "En este caso se necesitaría solamente 25 litros de aceite por minuto, es decir que el aceite circula inútilmente en todo el sistema. En el sistema de control el exceso de energía usado se convierte en calor, y como la temperatura del aceite debe estar debajo de 70 grados se necesita un enfriador de aceite".
Los sistemas de control Pro y HiPro de Hiab permiten el uso de bombas de desplazamiento variables en lugar de las tradicionales bombas de desplazamiento fijas. Una bomba variable regula el caudal de aceite necesario en el sistema hidráulico con fundamento en la necesidad de velocidad de elevación/descenso o movimiento en cualquier momento.
Según Lars Andersson, el cambio de una bomba de desplazamiento fija estándar por una bomba de desplazamiento variable en un camión dotado de una grúa HIAB XS 288 HiPro que normalmente consume 7.000 litros de combustible diesel al año daría como resultado un ahorro de combustible del 32%, es decir de 2.200 litros. El ahorro sería aun mayor con una grúa 800 HiPro que consume 10.000 litros por año, ya que la reducción potencial sería de 4.000 litros.
"Una 800 HiPro provista de bomba variable emite diez toneladas menos de emisiones de efecto invernadero al año que una provista de bomba fija. Diez toneladas equivalen a la cantidad anual de emisiones de cuatro automóviles", afirma Lars Andersson.
Si bien todas las grúas HIAB de la serie HiPro tienen los requisitos técnicos esenciales, tan sólo del 15 al 20% de ellas en la actualidad están dotadas de bombas variables. Andersson dice que todo se debe a que la gente está más acostumbrada a bombas fijas, y muchos ni siquiera saben de los ahorros que una bomba variable les puede ofrecer.
La instalación de una bomba variable en una nueva grúa HIAB o dotar de esta bomba una grúa vieja requiere una inversión de entre 1.000 y 2.000 euros. Sin embargo, Andersson afirma que esta inversión se reintegra en poco tiempo.
"Si el precio de un litro de combustible diesel es de aproximadamente un euro, la bomba variable reintegraría el valor de la inversión en menos de 18 meses en una grúa 288 HiPro y en tan sólo medio año en una 800 HiPro", asevera Lars Andersson.
Existen también otras ventajas gracias a la capacidad de la bomba variable de conservar el aceite a una temperatura significativamente más baja, lo que significa que el sistema hidráulico se mantiene a 20 grados centígrados menos.
Añade Andersson: "En la mayoría de los casos no es necesario instalar un refrigerador de aceite, ya que las juntas, las mangueras y demás partes duran más tiempo gracias a temperaturas más bajas."
"Aparte del ahorro en consumo de combustible, la carga máxima admisible de una grúa HiPro se puede aumentar en un 25% o aun más en alcances de mayor extensión, lo que mejora la productividad gracias al sistema de control innovador e inteligente."
Andersson concluye diciendo que "Como resultado de las actividades de I+D de más de dos decenios, los sistemas de control de las grúas HIAB XS actuales controlan automáticamente la capacidad de elevación de las grúas y, de esta manera, ofrecen mejores rendimiento, seguridad y confort para el operador. Nuestro sistema de control de nueva generación eleva el nivel de forma contundente, no sólo aumentando la capacidad de elevación y la eficiencia en función de costes, sino que también reduciendo el consumo de combustible y disminuyendo el impacto sobre el medio ambiente."
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